lunes, 24 de mayo de 2010

Pakistán

Viernes 21 de mayo a las 17.00 h: Khamoshi Pani Dir: Sabiha Sumar. Año: 2003. País: Pakistán. Duración: 99min. VOSEViernes 21 de mayo a las 19.15 h: GulaalDir: Anurag Kashyap. Año: 2009. País: India. Duración: 140min.
Dos pelis de Imagineindia, en casa Asia, terribles cual a cual más, aunque distintas entre sí. La primera basada en una h real, presenta una sit idílica de una madre que ama a su hijo cuyo padre ya murió. El niño es tan especial para ella, es bello tiene novia. De repente, empiezan a preduicar la g santa contra los sijs a los que han expulsado de al región hace años, exactamente loq ue t el hijo. Éste cae en manos de integristas qu ele comen el tarro, no quiere ver a la novia, se vuelve huraño y vilolento; por otra parte, el que no comulgue con ellos, se tiene que ir de allí, la vida es imposible para el que no piense como ellos. Llegan siijs a un santuario en peregrinación y uno de ellos llega buscando a la madre, con la foto de ella en un camafeo, ella es siij: las mujeres fueron obligadas a aroojarse a un pozo para evitar la violación cuando la conquista y el destierro, pero ella escapó, ahora el padre quiere verla para morir en paz. El hijo al entererse de que su madre es siij, se sume en la amargura y el resentimiento, le exigen más que a los otros, que sea más integrista que ellos al ser hijo de. Ella, que había huido del pozo, acaba por arrojarse a él como única salida.
La otra es de una violencia que dice refleja la de algunas ciudades indias. Es en la Universidad y empieza con novatadas, pero hay clanes que la extienden fuera. No queda ni el apunatdor. En muchoas casos es gratuita, otra es mafiosa, quieren el poder y es imposible no sucumbir, o a la corrupción, o a la violencia como única forma de respuesat

Felices dieciséis

FELICES DIECISÉIS
La película que así se titula, y que está dirigida por Ken Loach, podría llevar con toda propiedad el subtítulo SIN SALIDA A LOS DIECISÉIS, que es el que le pone con tod acierto el comentarista de Renoir.
Ken Loach fue escritor de culto para los jóvenes realizadores españoles de la última década, sobre todo para los que se empeñaban en reflejar los aspectos más crudos de la realidad: marginación, tráfico de drogas, situándolos en sus ambientes corres`pondientes, en general, al extrarradio de ciudades populosas... Sus libros de "cómo hice esto o aquello" se podían encontra en la FNAC y en los templos de la modernidad, no sé si se encuenbtran aún, porque ya sus discípulos fueron legión. Pero como dice el refrán "Benditos sean mis imitadores porque de ellos serán todos mis defectos", Ken Loach tiene una poesía que para mí sus imitadores no supieron copiar, o bien la realidad española no se prestaba a tales florituras. Me refiero a la belleza de las imágenes, a la de sus modelos tanto paisajísticos como humanos. No hay más que ver esta película para percibir que la cámara se recrea en las espaldas, en los cortes de pelo a navaja de los chavales no tocados por la droga pero a punto... al mismo tiempo que se posa con minuciosidad en los moratones de las peleas entre bandas que trafican... Y al fondo siempre, el paisaje, con el verde de un río, o de una ría puesto que se trata de astilleros desmantelados, que nos recuerdan más a ciertas ciudades del norte que a los extrarradios de Madrid.
En cuanto a los personajes y la trama, los de Ken Loach me recuerdan mucho los del teatro de Alonso de Santos: La estanquera de Vallecas, Bajarse al moro, Yonquis y yankees, Salvajes...Personajes escindidos entre un drama personal íntimo, que se justifica por la dureza del medio, y unos anhelos de pureza que llevan allá dentro, a veces guardaditos, muy guardaditos, tanto que casi no se les ve sino es por un chispazo ocasinal que les hace salir, es decir,Ken Loach hace lo mismo que hacía Alonso de Santos antes de dedicarse a dirigir Teatro Clásico: personajes desgarrados, que abrían el diálogo con un taco y lo acababan con un exabrupto, perdedores a los que sólo podía redimir el hecho de serlo, y los buenos,
Alonso de Santos se pasó al teatro clásico porque la veta del realismo cutre estaba ya agotada, e hizo bien: aquellos geranios escuchimizados que la abuela regaba como único afecto seguro en quien poner su vida, en espera de que el nieto regresara de su viaje a los infiernos y empezara a comportarse como un ser humano, ya no daban más de sí. La comedia clásica le ofrece otros mundos de poesía esculpida en que recrearse y descansar. Pero cuando haya descansado lo suficiente, volverá al drama realista y cutre. ¿Por qué? Porque hay que seguir repitiendo, aunque de momento parezca que nadie atiende. Pero también vendrá bien ensayar nuevas estéticas, tal vez se trata de cambiar la presentación para que un mensaje ya gastado surta de nuevo efecto, que es lo que hace Loach. Una estética diferente: en él la tragedia discurre en medio de un verde lujuriante, con vistas al río aunque los astilleros destartalados no inviten precisamente a recrearse en el paisaje... Pero Vallecas no tiene río, sólo una luz y un cielo al que asomarse subiendo a las azoteas, única huida.
Sabemos que el arte debe exagerar y hasta extrapolar intensificándolos los rasgos más sobresalientes de la realidad para hacerla creíble, empezando por la velicidad vertiginosa en que se suceden los acontecimientos y eso es lo más admirable de esta película. Pero sobre todo tiene la habilidad de hacer visibles unas realidades que transcurren en paralelo a otras completamente normales, y el espectador ve unas y otras en dramático contraste. Y esta porosidad la permite el cine más que el teatro, ese horror de mostrar realidades tan opuestas en los mismos escenarios que sólo ve en paralelo el espectador, mientras que ellos, los otros, se ignoran olímpicamente entre sí.

jueves, 29 de abril de 2010

villa Amalia

Se me había olvidado la de Isabelle Huppert, Villa Amalia, que me impresionó de narices. La soledade buscada, querida, de alguien que con tener éxito profesional, social y amoroso, descubre de repente que su vida se le está yendo sin gracia, como echada por el retrete. La detonación es la traición del amante, pero sólo la detonación, no hay vuelta atrás. Vende todo de prisa y corriendo, casa coche y pianos y pone el dinero en la cuenta de un amigo gay que vive con su madre y que no la traicionará. Se larga anónima, con dinero pero anónima, y se instala en una isla perdida de la costa italiana que ni siquiera se dice el nombre, sólo Villa Amalia, la casa abandonada que el alquilan y que se había construido para una mujer que murió ¡por su hermano! Allí una mujer se enamora de ella cuando una pareja la rescata casi congelada en altamar porque le había dado un calambre.
Me dieron ganas de vender todo tb y largarme, en tren y en barco, a Tánger, a Túnez, por ejemplo, pero yo no puedo, tengo madre y la mía no está momia como la suya, cuidada en su casa por alguien. Pero lo haré. Y si encuentro a alguien, mejor que mejor.
Welcome: así escrito en el felpudo de una casa, que sólo tiene de welcome el felpudo. La casa de alguien que denuncia a quien se relaciona con ilegales, en Calais, y se entiende, la zona es un auténtico campamento de refugiados, hasta gasean a quien les dé de comer y encarcelan a quien les aloje. Acabo de verla y Vincent Lindon lo borda, va cambiando del rechazo a prohijar a uno de éstos, que acaba muriendo en su intento de llegar a Londres. Aquello es terrible y es así, no tiene solución. Si se ayuda a uno, mañana llegan 500 y pasado mil.
Qué grande en el Instituto Italiano, la presentación del Fest de Nápoles, dice el representante quer además del festival hay una fundación que con los mismos fondos (6 millones al año) crea cultura en toda la zona incluido el barrio del que salió Gomorra, donde están formando un grupo de teatro para combatir la delincuencia) y curiosamente han tenido que unir teatro y goles en un concierto porque allí el año que Nápoles ganó el mundial, el 45% de los niños se bautizaron Diego armando. Dijo cosas curiosísimas, como que los diablos de Dostoiewski duraron 12 horas y otra donde se come y todo con los actore scelebrando entre todos, público y actores un auténtico banquete que de eso se trata la obra, dice que la mayor iunvestigación ahora es sobre el tiempo de duración de las obras, la realidad vivida y representada, así dijo. Entendí todo en italiano, otyros con casco y yo no-

martes, 27 de abril de 2010

Mejor el cine que el .teatro, menos lo de Albacete, en la Feria vi cosas buenas.

Fish Tank me ha encantado, es larga pero no por ello pierde intensidad, dicen que la tía es sucesora de Ken Loach. Y el jueves veré Welcome, en Golem, que son capítulo aparte.
Tanta Cuarta pared y las dos que he visto un fiasco. La Tristura, qué monura, Actos de juventud, un rollo medio bailado medio recitado. Largo y aburrido, repetivivo, con escasas escenas conmovedoras. Estaban con otra en Albacete, mucho texto, xomo un largo poema en prosa actuado o mimado o medio bailado. Y otra de producción propia, con no sé cuántos premios: Siempre fiesta, un rollo patatero que tienes que reprimir las ganas de salir a mear, porque además no se puede, no ha lugar, sería un escándalo bajar de las gradas y salir de la sala para ello. A Lagrada la tengo abandonada. La Feria fue buena, sobre todo la danza.

miércoles, 21 de abril de 2010

La Yourcenar, de nuevo

Un nuevo autor saca un nuevi libro sobre Adriano, pero poniendo el acento en su mujer, Sabina, la maltratada, lo que da lugar a que sea presentado por Bibiana. Juzgar hechos del pasado con ojos de ahora, un despropósito y una gilipollez. Si Adriano era un dios y se comportaba como tal, él no tenía conciencia de haber maltratado ni postergado ni leches. Tampoco la tenía probablemente la buena mujer, que se quedaba en casa mientras él iba de batallas, con todo el rango y la categoría de dueña y señora que nunca le negó nadie: La podía haber repudiado; o asesinado, que era lo más frecuente. Eran cómplices ambos en el destinode Adriano y con eso le bastaba, como les bastaba a todos lo que tenían algún contacto con él. Y no paran de mencionar a la Yourcenar, que simplemente escribió una novela fantástica, renovando así al literatura histórica como antes había hecho Flaubert con Salambó. La hace descender del escritor del imperio Columela, para justificar aquella boda. La relación con lo sobrenatural era grande en todas las casas, en todas había un altar a los amnes y lares.
Lo de Almagro ya canta: ni un vino. Según me contó Isidro el programador, Emilio Hernández dejó un agujero de un millón de euros por seguir los caprichos de Magüi Mira y Clara Sanchís, montándoles funciones por coj, en China o no sé dónde, ahora lo hereda Natalia Menéndez y ya puede esforzarse Soledad Herreros, mi amiga la consejera, para sacarlo adelante con más dinero, pero ni un vino.
Allí estaban Felipe Pedraza, su mujer asquerosa, no vi a la hermana ni al cuñao, dos fascinerosos que conocí en Almagro, auténtica mafia.

lunes, 19 de abril de 2010

Suso de Toro, Siete palabras

El libro de Suso de Toro es buenísimo. No por el título (Siete palabras) que lo mismo podían ser siete que veintisieta mil, no, nada de siete palabras en ese afán por emular las de V-I. el de Divinas palabras, y a La Biblia: el título parece un truco para encandilar lo que no necesita nada de eso, pues es una búsqueda auténtica de sus orígenes, de la vida perra de sus antepasados ahora que la muerte de su padre inminente le va a poner de nuevo ante todas las preguntas. También su propia parálisis facial, qué putada y qué verdades: sientes que otro te mira desde el espejo, coño!
En un estilo sencillo, desnudo, pero preciso y limpio, auténtico, el que yo creía un pseudoprogre en zapatillonas, te lleva por tierras de Zamora, cuando eran tan pobres que había que emigrar, y vas con él a Cuba donde indaga sobre los posibles parientes que pudieron quedar. Os quiso, no os abandonó, es lo mejor que ha podido encontrar, si no volvió fue porque no pudo, culmina refiriéndose al que una vez tb él había sido abandonado en un hospicio. Nada ocurre por casualidad y se puede recuperar todo lo perdido, también a los muertos.

Feria de Castilla La Mancha

Acabo de llegar de Albacete (Feria de Castilla - La mancha) y vengo impresionada: Por lo que vi y por cómo está Albacete: renovada, grandísima, muy viva, sacando de sí todo lo bueno (el modernismo) y llenando sus hoteles de congresos. A nosotros que éramos mil, nos sucedió un congreso de la enseñanza de CCOO, allí de Albacete Diputación, que es un no parar. El viernes, cuando sól quedábamos por allí 4 nostálgicos, hervía la calle, los hoteles y los salones seguían a reventar. Es una inductria en el más puro sentido de la palabra y ello se explica por la situación estratégica de Albacete y por lo bien comunicada que está, se llegue de donde se llegue. Los trenes son frecuentes desde Madrid camino de Valencia, Alicante, Murcia, hay mucho movimiento en aquella estación.

El libro de Suso de Toro me impresionó, siendo como es que no es santo de mi devoción. Se trata de una indagación en el más puro sentido de la palabra sobre sus orígenes y su apellido, pero esta indagación es un estudio de campo que parece real, que creo que es real, hablando con sus gentes y visitando los paisajes zamoranos donde se fraguó ese apellido en medio de las vicisitudes de los 100 y poco años transcurridos desde la desaparición de su abuelo, del qu eignoraba hasta el nombre, y que además era hospiciano por loq ue había aparecido misteriosamente en el torno de un convento en Toro, de ahí el apellido, De Toro. Ojalá alcanzara yo ese estilo, puro, sin adornso, repetitivo cuando hace falta. Lo titula Siete palabras, lo que es una solemne tontería traída por los eplos, lo mismo podían ser 7 que 27 o que 3, eso es ganas de Divinas palabras, y no tiene ninguna necesidad de emular a nadie. El libro es buenísimo. Lo de Siete palabras da intriga, por qué lo dirá, sólo se desvela al final, es la frase con que alguien le dice que su abuelo era buno y no los abandonó a su padre ni a su abuela, toda la vida se pasaron creyéndolo, que a lo mejor al emigrar había formado otra familia allá, y él comprueba todo eso en Cuba.

Muy bueno tod por la sencillez y el estudio de campo, muy bueno, sus paisajes y sus paisanajes de aquella Zamora tan pobre, que obligaba a emigrar.